El síndrome ciclopeptídeo aparece varias horas después de la ingestión (entre 6 y 12 horas), lo que permite actuar a las toxinas antes de que el intoxicado perciba los primeros síntomas. Es, sin duda, el envenenamiento por setas más grave, responsable de más del 90% de las muertes por consumo de setas.

El síndrome ciclopeptídeo se divide en cuatro fases:

 

1.Periodo de latencia: no hay síntomas hasta entrar en molestias respiratorias, vértigos y malestar indefinible.

2.Fase coleriforme: cuadro gastroenterítico severo con diarreas, vómitos y dolor abdominal, finalizando con signos de intensa deshidratación que pueden causar la muerte por colapso cardiovascular. Esta fase dura hasta el tercer o cuarto día.

3.Fase de mejoría aparente: engañosa mejoría clínica progresiva que lleva a veces al enfermo a reemprender sus actividades normales.

4.Fase de agresión visceral: los cuadros más graves desarrollan un cuadro de hepatitis tóxica. Algunos de ellos evolucionan con necrosis hepática, aparición de encefalopatía, fallo renal y muerte casi segura. El desenlace es favorable si la cantidad de toxina ingerida es escasa y el tratamiento se ha aplicado pronto.

Las toxinas de estas setas son amatoxinas, falotoxinas y falolisinas.

El síndrome está asociado a la ingestión de Amanita phalloides, A. verna y A.virosa así como también Galerina marginata y lepiotas de pequeño tamaño (L. helveola, L. josserandii y L. brunneoincarnata).

Sociedad Micológica Segoviana, síndrome ciclopeptídeo

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